Una receta para hacer tu propio té chai

Sara Daroca
Sara Daroca
Una receta para hacer tu propio té chai

En los últimos tiempos, es habitual escuchar el nombre té chai para referirse a la mezcla de té negro, especias y leche. La palabra chai significa simplemente té, así que decir “té té” es cuanto menos redundante.

Parece que el origen del malentendido es de los americanos, que han recortado el concepto Masala Chai a simplemente chai, se ha popularizado y, bueno, el resto es historia.

El Masala Chai es una de las formas más habituales en la que se toma té en la India: especiado, muy azucarado y con mucha leche. Aunque puedes encontrar preparados para elaborar esta bebida en tu supermercado, hacerla tú mism@ es sencillo, rápido y, por qué no decirlo, mucho más satisfactorio.

un chai wallah o tenderete de té

Elaboración

Es importante decir que vas a encontrar incontables variaciones de esta receta. El Masala Chai es una bebida tremendamente extendida en la India, cada chai wallah (los famosos tenderetes de té) tiene su propia receta, es más cada família india hace este té a su gusto.

El Masala Chai, eso sí, tiene varios factores en común. Es una bebida tremendamente reconfortante ideal para días fríos o para despejarse rápidamente por la mañana. Por la leche y el a menudo abundante azúcar es una bebida nutritiva. En la India, es un desayuno o merienda típico.

Habitualmente, para su preparación se usan tés negros intensos, que no se vean superados por las especias, por ejemplo el de Assam.  

Ingredientes

El Masala Chai incorpora habitualmente cardamomo, canela, jengibre, clavo de olor, pimienta, hinojo y anís estrellado. A continuación te ofrecemos algunas directrices para tu propia receta, pero siéntete libre de añadir, quitar o modificar elementos. El Masala Chai es una mezcla agradecida, que puedes adaptar fácilmente a tu gusto.

mezcla de especias para masala chai

Líquidos

Normalmente se sugieren dos partes de agua por cada parte de leche. Hagamos las cuentas con:  

Especias

Cualquier té negro intenso te servirá, puedes usar Assam, Darjeeling o té de Ceylan. No hace falta que uses un té de gran calidad, dado que será difícil percibir muchos matices entre el mar de aromas de las especias.

Preparación

  1. Muele el cardamomo, la canela, los granos de pimienta y las semillas de hinojo con un mortero. No muelas demasiado, no es necesario convertirlas en polvo, una mezcla tosca bastará para que transmitan adecuadamente los sabores.
  2. Pon una olla al fuego con el agua y la leche. Añade la anterior mezcla de especias y el jengibre. Llévalo todo a la ebullición.
  3. Reduce el fuego al mínimo y deja la mezcla cocer durante al menos 15 minutos. Puedes alargar la cocción para conseguir sabores más intensos.
  4. Añade una cucharada sopera de té negro sin apagar el fuego. Deja infusionar unos 3 minutos hasta que la mezcla tome los tonos del té.
  5. Viértelo a través de un filtro de malla fina en una taza. Añade azúcar al gusto (los indios lo toman generosamente endulzado y con una pizca de sal). 

Un poco de historia

Si ya estás tomándote esa taza de té, quizás te interese saber un poco más de cómo surgió esta peculiar receta.

El té en la India era apreciado por su valor medicinal más que por el culinario. En la década de 1830, los británicos se empezaron a preocupar por el monopolio sobre el té que tenía por aquel entonces China. El té era muy consumido en las islas británicas y el imperio creyó conveniente ampliar sus vías de abastecimiento.

Los británicos, por medio de la British East India Company, empezaron a cultivar té en la India Occidental, donde ya crecía la variante Assamica del arbusto del té. En tan solo 70 años el té consumido en la Gran Bretaña pasó a ser en un 90% procedente de la China a tan solo un 10%.

Sin embargo, el consumo de té por parte de los indios se mantuvo bajo hasta que la Asociación de Té India (de propiedad británica) lanzó campañas a principios del siglo XX para promover su consumo.

Mediante estas, se alentaba a las fábricas, minas y talleres textiles a proporcionar a sus trabajadores descansos en los que se les proporcionaba té como bebida. También se promovieron los chai wallahs, puestos callejeros de té, a lo largo de todo el sistema ferroviario.

Inicialmente, la promoción del té se realizó al modo inglés: té con un poco de azúcar y leche, que no triunfó en los paladares indios.

Sin embargo, de forma espontánea surgieron variaciones por parte de los nativos que adaptaron esta bebida al paladar local. Con especias, grandes cantidades de azúcar y una proporción de leche muy elevada, el Masala Chai se convirtió en una bebida tremendamente popular en la India.

Sara Daroca
Sara Daroca

Apasionada por los temas relacionados con la gastronomía y la salud. Me encanta la montaña, correr, la vida activa y mis gatos.

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