Infusionismo
Tés y brebajes para vivir mejor.

Té negro: todo sobre el rey de los tés en Occidente

El té negro es el favorito en esta parte del mundo. Se estima que la familia de los tés negros supone el 90% de todo el té consumido en Occidente.

El punto fundamental que distingue el té negro de otras variedades es el alto grado de oxidación que sufren las hojas de Camellia sinensis, la planta del té.  En este mágico proceso nace su sabor intenso y se multiplica su composición en cafeína, una de las diferencias más singulares respecto a otros tés.

La familia de los tés negros es amplia, con parientes indios, chinos, vietnamitas, turcos, kenianos y un largo etcétera. Todos comparten el sabor intenso, pero cada uno aporta matices que componen una gran riqueza.

todo sobre el té negro

El sabor del té negro

Un factor común y destacable en los sabores de la familia de los tés negros es su intensidad. En ellos juega un papel importante el proceso de oxidación, que confiere sabores fuertes y cuerpos densos.

Las grandes diferencias en las tierras y las condiciones meteorológicas donde se cultiva el té añaden matices matices de gran riqueza. Desde el delicado té de Darjeeling hasta el intenso Lapsang Souchong hay un mundo de diferencias. Podemos encontrar sabores malteados, cercanos al cacao, florales, cítricos, frutales o incluso ahumados.

El té negro soporta el paso del tiempo mejor que otros tés debido a la oxidación. Mientras que no es recomendable consumir el té verde después de un año, el negro retiene su sabor por varios años.

El proceso de producción del té negro

El proceso de producción del té negro empieza, como no podía ser de otra manera, con la cosecha de las hojas de Camellia sinensis, el arbusto de té. A continuación, se deja que las hojas verdes se marchiten induciendo corrientes de aire sobre ellas.

Una vez están listas, las hojas pasan por diferentes procesos mecánicos que las trituran, rasgan y enrollan para facilitar el posterior proceso de oxidación. En algunos casos, este proceso de se realiza de forma manual para conseguir tés más refinados. A partir de aquí, la hojas entran en cámaras donde se controla el ambiente para conseguir una oxidación perfecta.

Todos los pasos descritos hasta este punto son comunes para la fabricación de variedades de té como el blanco, el verde o el oolong. El grado de oxidación marca la diferencia: mientras que en el té verde ésta es mínima, el té negro es té completamente oxidado.

La oxidación es un proceso delicado, en el que la temperatura y la humedad son esenciales, pero también los tiempos que suceden entre cada etapa. Todos los elementos deben estar perfectamente sincronizados para conseguir tés de buena calidad.

Cuando se alcanza el punto deseado, se detiene la oxidación secando completamente las hojas mediante corrientes de aire. Al final del proceso, el té se clasifica en calidades según el tamaño de las hojas resultantes. Las hojas que no han sido dañadas durante el proceso y se mantienen enteras conforman la mayor calidad.

Té negro vs. café: una competición en cafeína

La leyenda dice que el Príncipe Siddharta Gautama, en sus viajes por China, estaba afligido por no poder mantenerse despierto durante la meditación. Era tal su desesperación que decidió arrancarse los párpados para mantener su vigilia. En el lugar donde cayeron, nació una planta de té.

Todos los tés contienen cafeína de forma natural, pero los negros son los que ofrecen una concentración mayor debido a su proceso de oxidación. El té se ha usado tradicionalmente para ahuyentar el sueño y permanecer alerta.

El café contiene más cafeína que el té, pero la cantidad en este último no es negligible. Mientras que una taza de té negro contiene alrededor de 50 mg de cafeína, una de café contiene entre 65 y 175 mg. Si buscas algo para despertarte, el té negro es una elección totalmente válida.

secando té

Tipos de té negro

Multitud de variedades caben dentro de la familia del té negro. Se suele partir por regiones para diferenciarlos.

India

Assam

Fruto de la región india de Assam, la primera zona productora de té del mundo. El té negro de Assam se obtiene de una variedad específica de arbusto del té, la Camellia Sinensis Assamica.

Esta zona de la India, bañada fuertemente por las lluvias de los monzones y con temperaturas por encima de los 36º. Estos factores climáticos extremos conforman una especie de invernadero ideal para el cultivo de té.

El té de Assam es famoso por sus sabores fuertes y malteados.

Darjeeling

Un té delicado, de menos cuerpo que otros tés negros y aromas frutales y florales procedente de la región de Darjeeling, en el estado indio de Bengala.

A diferencia de la mayoría de tés indios, como por ejemplo el de Assam, el té de Darjeeling se obtiene de la variedad china de la planta del té, que produce hojas más pequeñas y delicadas.

Nilgiri

Un té negro especialmente intenso, su infusión es oscura y aromática. Se cultiva en el sud de la India, en los estados de Tamil Nadu, Karnataka y Kerala. Su sabor fuerte hace que encaje bien en mezclas con otros tés.

Kangra

Un té de altura, el cultivo de esta variedad se produce entre los 900 y 1.400 metros de altitud. Kangra es una de las regiones productoras de té más pequeñas de la India, un factor que sin duda incide en que se considere un té exclusivo.

Un sabor afrutado y más suave que el té de Darjeeling, pero con más cuerpo.

Sri Lanka

Ceilán

Sri Lanka era antiguamente conocida por este nombre. El té es el cultivo prominente en el país.

El té negro de ceilán destaca por sus aromas cítricos y es considerado uno de los mejores del mundo por su balance entre sabor, aroma e intensidad.

Africa

Kenya

La producción de té en Kenya no comenzó a ganar peso hasta principios de los años noventa, pero a día de hoy su cultivo es importante. Sus tés negros recuerdan a los chinos por su fuerza e intensidad.

China

Keemun

Un té ligero, procedente de la provincia de Anhui. De sabor malteado y suave, sin astringencia, que recuerda al cacao.

Lapsang Souchong

Originario de la provincia china de Fujian. Este té se conoce también como té ahumado, ya que sus hojas son secadas sobre hogueras de pino que le confieren un toque extremadamente distintivo.

Dianhong

Literalmente “té rojo de Yunnan” (recordemos los líos entre lo que se considera un té rojo o negro en oriente o en occidente). Es un té negro chino gourmet hecho con hojas seleccionadas. Produce una infusión anaranjada de aromas suaves y dulces, sin astringencia.

Yingdehong

Producido en la provincia de Guangdong. En este té encontramos de nuevo los aromas de cacao típico de los tés negros chinos y un agradable regusto dulce.

Congou

De la provincia de Fujian, origen de los Tres Famosos Rojos de Fujian. Un té negro de infusión densa y acaramelada y sabor malteado.

Mezclas

Earl Grey

Una de las mezclas de té negro más célebres. Se le añade aceite de bergamota, una naranja amarga cultivada en Italia y Francia.

English breakfast tea

Una mezcla muy popular en las islas británicas, compuesta de té de Assam, Ceylon y Kenya. Con mucho cuerpo y de sabor potente, el acompañante ideal de un plato de judías y salchichas en un desayuno inglés.  

Irish breakfast tea

Similar pero no idéntico a té de desayuno inglés. Se compone básicamente de tés de Assam, lo que le da un sabor intenso y malteado. Suele ser más fuerte que el inglés y es habitual consumirlo con un poco de leche.

Té masala

Una mezcla que se ha popularizado en los últimos tiempos. Se compone de té negro y una mezcla de especias y hierbas aromáticas de la India. El sabor intenso del té negro se convierte en una base consistente para agregar los aromas de las especies.

tetera y té negro

Beneficios para la salud del té negro

Despejados pero relajados

Si bien el café contiene más cafeína que el té negro, este último es un buen brebaje para comenzar el día. Cuanto más tiempo lo infusiones, más cafeína contendrá la solución. Si quieres despertarte prepárate un té bien fuerte.

Es importante saber que existen diferencias importantes entre la cafeína procedente del café y la del té. Durante el proceso de infusionado del té, la cafeína se adhiere a los taninos liberados. El resultado es un compuesto más estable que produce su efecto más lentamente, estimulando el sistema nervioso central y el sistema cardiovascular de una forma más regular y uniforme.

En definitiva, el té estimula el cuerpo de una forma más suave, el café lo excita.

De hecho, el té no solo nos hace sentir frescos, sino que tiene al mismo tiempo un efecto calmante. Esto es debido a la interacción de la cafeína con un aminoácido llamado L-teanina.

Beneficios para el corazón

El consumo de té negro, así como de otros tipos de té, está asociado según algunos estudios a la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Según estos, los compuestos del té negro tienen efectos beneficios en los niveles de lípidos en sangre y en la presión arterial. Esta investigación está en fase temprana y debe extenderse. También existen indicios que el consumo de té negro está relacionado con una reducción del colesterol LDL (el llamado colesterol malo).

Prevención del Parkinson

Según Medline, servicio del Instituto Nacional de Salud de los EEUU, existen varios estudios que relacionan el consumo de bebidas cafeinadas con una reducción del riesgo de sufrir la enfermedad de Parkinson.

Ayuda a perder peso

Los efectos del té sobre la reducción de peso se encuentran todavía en fase de desarrollo. Existen estudios que sugieren una relación entre el consumo regular del té y la reducción de grasa corporal influenciando el metabolismo energético y la homeostasis de lípidos.

Cómo preparar té negro

Lo primero que debes saber es que los ingleses estandarizaron un método en 1980 para infusionar el té. Imagínate hasta donde llega la obsesión por este brebaje. Te hacemos unas recomendaciones basándonos en este método.

Paso 1: no te pases con el té

Se recomiendan 2 g de té por 100 ml de agua. Esto supone usar 4 g de té para una taza mediana.

Paso 2: hierve agua

Las temperaturas del agua para infusionar el té negro varían entre los 90º y los 95º C.

Paso 3: tiempo de infusión

Deja infusionar el té negro por 60 segundos cuando lo uses por primera vez. Si estás usando un té de buena calidad, puedes aprovecharlo varias veces, en el segundo infusionado, déjalo macerar 40 segundos, en el tercero, 60, a partir de aquí añade 10 segundos por cada infusionado. No es habitual usar el mismo té más de 5 veces.

Se recomienda usar un recipiente previamente atemperado para realizar la infusión.

Para tés negros más delicados como el Darjeeling, es conveniente alargar el tiempo de infusionado hasta los 3 o 4 minutos.

Paso 4: añádele una nube

Es bastante habitual consumir el té negro, especialmente los tés de desayuno, con una nube de leche. Si es el caso, puedes dejarlo macerar más tiempo. Aunque la astringencia aumente, la leche lo compensará.