Guía básica sobre el té en China

China es el productor de centenares de variedades de té y hay que saber que no todas ellas llegan a los mercados Occidentales. 

Las variedades más comunes de té en China son la verdes, aunque, por supuesto, encontramos numerosos casos de tés negros, pu’erhs y oolongs. Hoy nos adentramos en el mundo del té en China poniendo especial atención a sus famosos tés verdes.

Elaboración del té verde en China

Antes de sumergirnos en este tema, queremos compartir contigo una curiosidad: ¿sabías que China produce alrededor del 80 % del té verde que se consume a lo largo y ancho del mundo? Más allá de esos datos anecdóticos, es interesante descubrir cómo elabora su famoso té verde. 

El primer paso es la recolección. En este, se seleccionan los brotes y las hojas jóvenes de la Camellia sinensis. Se trata de un proceso que puede hacerse de manera manual o mecánica; el mecanismo escogido señala la calidad del té. Es decir que el té recogido de manera manual suele ser de mejor calidad y, por ende, más caro.

También, merece una mención separada el momento de la cosecha, ya que el mismo influye de manera notoria en las características del té. La recolección en China se lleva a cabo tres veces al año, entre marzo y junio. La primera cosecha es la más apreciada y da lugar a los tés más exclusivos.

Ahora bien, una vez recogidas, las hojas pasan por un proceso que en China recibe el nombre de «matar el verde». El objetivo del mismo es detener el proceso de oxidación que descompone enzimáticamente la clorofila de las hojas y transforma sus taninos.

Para «matar el verde», las hojas se tuestan en grandes woks ubicados sobre hogueras. De esta manera, se detiene el proceso de oxidación natural de las hojas y las mismas adquieren ese sabor tostado y terroso tan característico del té verde chino.

Finalmente, las hojas se enrollan para adquirir la forma que todos conocemos. Este último paso asegura que las mismas mantengan su sabor, su color, su aroma y sus propiedades.

te verde chino

El sabor del té en China

Si bien el sabor varía de una clase de té verde chino a otra, en líneas generales hablamos de un té complejo. Dicha complejidad se debe, en gran medida, al proceso de tostado que hemos mencionado anteriormente.

Tras el mismo, el té adquiere un sabor redondo, cálido, con toques tostados y terrosos que recuerdan a las nueces y las castañas, los frutos secos, las flores y los vegetales, según la clase que se beba.

De astringencia controlada y un licor que va desde el dorado hasta el verde profundo en taza, el té verde chino es una verdadera fiesta para el paladar, sea cual sea la variedad escogida para degustar.

Tés verdes chinos

Al igual que sucede en Japón, existe una enorme variedad de tés verdes chinos que van desde el famoso Longjing hasta el Biluochun, menos conocido en Occidente. Cada uno de estos tés verdes tiene una personalidad diferente que se debe al territorio donde se produce, la selección de las hojas y el tratamiento posterior. ¿Los descubrimos?

Longjing

Cuenta la leyenda que el Emperador Qianlong visitó la zona de cosecha de Longjing y quedó tan enamorado del sabor de la infusión y de la maestría con la que se recogían las hojas que decidió aprender a hacerlo también. Sin embargo, recibió el aviso de que su madre se encontraba muy enferma y partió con premura a verla. Tan apurado estaba que olvidó que tenía algunas hojas en la manga.

Su madre padecía de una atroz indigestión y al oler el aroma que emanaba de su hijo gracias a las hojas de té, se mejoró. Entonces Qianlong, recordando que tenía las hojas en sus mangas, preparó este té verde para él y su madre. Tanto fue el placer de ambos que, más tarde, los arbustos del té ubicados frente al Templo Hu Gong donde Qianlong había recolectado las hojas recibieron el status imperial.

El té del pozo de dragón es uno de los tés más amados en China. De hecho, es extremadamente popular en ese país, tanto que existen falsificaciones del mismo.

Este té originario de la zona circundante de Hangzhou, en la provincia de Zhejiang, se caracteriza por sus hojas planas en forma de lanza y de color verde amarillento. Su licor es suave, con toques vegetales que pueden recordar a los guisantes o al brócoli. Este sabor varía levemente según se trate de las hojas recolectadas antes o después de la época de lluvias.

Anji Bai Cha

Si bien se lo conoce como el té blanco de Anji, es en realidad un té verde que debe su curioso nombre a la palidez de sus hojas. En realidad, el mismo se prepara con los brotes de unos arbustos de  té que producen muy poca clorofila y que se encuentran en la ciudad de Anji, en la provincia de Zhejiang.

Tras la recolección de los brotes, capullos y hojas jóvenes justo al inicio de la primavera, se tuestan en el wok para obtener unas hojas tan afiladas que parecen agujas de pino. En taza, es dulce y muy delicado.

Biluochun

Esta variedad de té verde chino se produce en la montaña Dongting, en la provincia de Fujian. Su nombre, que significa algo así como «manantial del caracol verde», hace referencia a su cultivo ya que se cosecha durante el periodo de lluvias.

Llama la atención por su forma rizada que puede recordar a un caracol (tiene sentido su nombre), su aroma fuerte y su sabor ligeramente frutado y con un toque de nuez.

Lu'an Gua Pian

El té verde semilla de melón recibe su nombre por la forma de las hojas que parecen pequeñas bolitas. Usado en el pasado como tributo imperial, se prepara con las hojas abiertas maduras de al menos 4 cm de largo de la planta del té. En este caso, se excluyen los brotes y las hojas jóvenes.

Tras la recolección, las hojas se prensan y se tuestan en woks. Luego, una vez secas, se revuelven con brochas de bambú hasta que obtienen su forma característica. El último paso es un rápido tostado sobre brasas. Así, adquiere un sabor fuerte, fresco y dulce, complejo y con muy poca astringencia.

Zhu Ye Qing

Esta variedad en particular se elabora con las hojas de la Camellia Sinensis que crece en la montaña Emei Shan, a más de 3 000 metros de altura. En español, se lo conoce como el té bambú ya que sus hojas son similares a esa planta. Al infusionarse, se obtiene una bebida de color verde dorado y un sabor ligeramente astringente, con notas de espárragos y castañas.

Mao Jian

Puntas de Jade es uno de los tés verdes chinos de mayor calidad. Producido en la provincia de Henan, se caracteriza por sus hojas afiladas y la presencia de brotes sin abrir. Se produce en primavera y otoño, y destaca por su dulzura y sutileza. Se trata de un té exclusivo: se dice que se necesitan alrededor de 50.000 brotes para elaborar 50 gramos del mismo.

Huangshan Maofeng

Este se cosecha en la montaña amarilla de la provincia de Anhui durante la primavera. Sus hojas en forma de pico son fácilmente reconocibles debido a tus pelillos de color marfil. ¿El resultado? Una infusión dorada muy aromática y con un sabor dulce.

Perlas de jazmín

Este té es muy llamativo ya desde su presentación. Son pequeñas bolitas, de ahí su nombre, conformadas por un brote y pequeñas hojas que se han secado hasta lograr el formato deseado. Luego, las perlas son almacenadas junto a las flores de jazmín, previamente separadas de sus tallos, para lograr que se aromaticen. Sin dudas, una experiencia totalmente diferente para el paladar.

Xinyang Maojian

En la provincia de Henan, se produce el té conocido como «pelusa en taza». Esta denominación hace referencia a las pequeñas hojas jóvenes del té y su pelusilla blanca que adquieren una forma levemente enrollada en los extremos.

Tian Mu Yun Wu

En la montaña Tan Mu, en la provincia de Zhejiang, se produce este té con pequeños brotes cosechados en abril. Como puedes imaginar, se necesita una gran cantidad para obtener un kilo de té (alrededor de 60.000 brotes). Debido a la neblina que cubre la montaña de manera regular, se trata de un té dulce, ligero y muy agradable.

Pouchong

Esta variedad la categorizamos como té verde aunque merece la pena destacar que se ubica entre el té verde y el oolong, debido a su leve oxidación. En cuanto a sabor, se pueden percibir notas florales y un resabio a melón.

Estas son las variedades más famosas de los tés verdes chinos pero existen muchas más,la riqueza de China en el mundo de los tés es incomparable. Anímate a descubrirla.

Antonella Grandinetti
Antonella Grandinetti

Redactora creativa todoterreno y mamá por tres. Disfruto leyendo y escribiendo desde artículos hasta novelas. Me apasiona viajar y pasar tiempo soñando despierta con mis peques. Amante del mate y el té.

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