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Lapsang Souchong, el té ahumado para paladares atrevidos

El Lapsang Souchong es el célebre té procedente de las montañas chinas de Wuyi. Aunque se trata de un té negro, tiene una característica poco habitual en su familia: está ahumado.

En la industria del té, es habitual la clasificación de las hojas de té por calidades en función de su cercanía con el brote de la planta. Souchong es el nombre que se les da a la cuarta y quinta hojas contando desde el brote de una rama de arbusto de té.

Lapsang Souchong, el té ahumado

Las hojas más cercanas al brote se consideran de mejora calidad, así que las Lapsang serían hojas consideradas de una calidad inferior, menos aromáticas y tiernas.

Por otra parte, Lapsang significa ahumar, así que el nombre es totalmente explicativo. Para fabricar Lapsang Souchong, las hojas de té se ahuman sobre hogueras de madera de pino, un árbol muy común en la zona montañosa de Wuyi.

Con el ahumado, se consigue un producto más atractivo para el mercado a partir de una base de menos calidad. Quizás por eso, en la China, este té tiene cierta fama en la china de ser un té “para extranjeros”; pero no te dejes influir, se trata de un excelente té con un fuerte carácter.

Sabor

El Lapsang Souchong es una de esas cosas que amas u odias. El proceso de ahumado deja un sabor intenso y con muchísimo carácter, no apto para todos los paladares.

En paralelo a las notas de humo, la gama de sabores que puedes encontrar en un Lapsang pasan por los cálidos y tostados, con tenues aromas florales o ligeramente afrutados. La infusión de este té es de cuerpo rotundo y ofrece un acabado fuerte, que se alarga en el paladar.

La intensidad de su sabor lo hace apto para maridar con comidas de sabores potentes.

En la cocina

Un tema sin duda interesante son los usos que se le da al Lapsang Souchong en la cocina. Es posible usarlo cual especia para trasladar su gusto ahumado a otros platos.

Simplemente muélelo lo más fino posible y guardalo en un recipiente hermético. Queda muy bien para dar ese toque de brasa y carbón a carnes a la plancha o pescados como el salmón.

También puede optarse por la versión líquida. Para conseguirlo, basta con infusionarlo como haríamos para un té pero acortando la cantidad de agua (media taza para un para de cucharadas de té). También es posible hacerlo con aceite o con leche o nata, para su uso en postres.

Historia

Existen varias leyendas sobre cómo surgió el Lapsang Souchong. La mayoría hacen referencia al azar por el que se ahumó el primer té.

Se dice que el Lapsang Souchong surgió durante la dinastía Qing, una época turbulenta, de gran agitación política en China.

Cuenta la leyenda que un grupo de bandidos descendió sobre la villa de Tong Mu Guan con el propósito de saquearla. Por aquel entonces, los lugareños acababan de cosechar el té, que habían almacenado cuidadosamente bajo cubiertas de madera para finalizar su secado.

Los bandidos asolaron el pueblo, sembrando la destrucción y calando fuego a las casas de los aldeanos. El fuego alcanzó las estructuras de madera de pino bajo las que se almacenaba el té.

Mucho no resistió la quema, pero se salvó una parte, que absorbió el humo proveniente de las hogueras de este infierno.

Cuando los supervivientes lo recuperaron, se dieron cuenta de que, milagrosamente, algo bueno había nacido de aquel desastre.

Como en todas las viejas historias, existen varias variantes de esta leyenda. La verdad es que nunca sabremos si ahumar el té fue un bendito azar o una sabia decisión de un antiguo agricultor chino.

Proceso de producción

El proceso de fabricación del Lapsang Souchong es largo y complejo. Pasa por las siguientes fases.

Recolección

La recolección de las hojas de té se realiza durante las semanas de mayo, bastante más tarde que en otros tipos de té debido al clima particular de las montañas de Wuyi.

Marchitamiento

Las hojas verdes se marchitan al sol o mediante corrientes de aire caliente en un ambiente controlado.

Enrollado

Las hojas de té se enrollan manual o mecánicamente con el objetivo de dañarlas levemente. Esto sirve para promover el proceso de oxidación natural del té.

Oxidación

El té se coloca en cestas de bambú y se cubre con un paño grueso. Durante esta fase, las hojas cambian de color de verde a marrón rojizo.

Cocción

Las hojas de té se fríen en grandes woks para detener el proceso de oxidación.

Enrollado

Se repite la la etapa de enrollamiento inicial para garantizar que la hoja mantenga su forma.

Ahumado

La etapa sin duda más característica del proceso de fabricación de este té. Las hojas de té se dispersan sobre tamices de bambú y luego se colocan en una sala de cocción para secarlas sobre un fuego de madera de pino. El té absorbe el humo, creando su característico sabor y aroma a madera y a humo.

Y eso es todo, Lapsang (ahumar) Souchong (hojas de té), ¿no?


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