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Infusiones con jengibre: descubre las mejores combinaciones

la mejore

El jengibre es una de las especias más conocidas del mundo. Su sabor picante y su aroma fragante combinan bien con multitud de tés y es habitual encontrarlo como ingrediente de mezclas de infusiones.

Añadir jengibre a tu taza puede convertir una infusión aburrida en algo sorprendente y, además, con efectos muy positivos para tu bienestar. Acompáñanos a descubrirlo.

¿Qué es el jengibre?

El jengibre es el tallo subterráneo del zingiber officinale, una planta originaria de los bosques lluviosos del subcontinente indio. Los principales productores de jengibre son India, China, Indonesia y Nigeria.

El jengibre fue una de las primeras especias en llegar a Europa, desde las manos de los comerciantes árabes a las de los griegos y romanos.

El jengibre es un ingrediente común en multitud de cocinas asiáticas. Es prácticamente omnipresente en la cocina india, donde es fácil encontrarlo como ingrediente potenciador de salsas para platos con carne, marisco, pescado o vegetarianos.

El jengibre es una planta medicinal y tiene un rol importante en la medicina Ayurvédica, la medicina tradicional india.

La raíz de jengibre es usada a menudo para hacer infusiones. Tanto fresca como seca, puede infusionarse en agua caliente para producir una bebida aromática y con efectos estimulantes, de sabor potente, especiado y picante.

Combinaciones de infusiones con jengibre

Puro jengibre

Aunque es sencillo encontrar infusiones de jengibre en bolsitas en tu supermercado, sinceramente, prepararla a partir de jengibre fresco es fácil, rápido y, sobretodo, más sabroso. El jengibre seco pierde mucha de la potencia original de la planta.

El jengibre fresco es fácil de encontrar, y se conserva bien en la nevera. Una vez pelada, su pulpa amarillenta y jugosa puede ser machacada o cortada antes de añadirla al agua caliente.

Resulta difícil sugerirte una cantidad a usar. El sabor del jengibre es potente y tiene tantos amantes como detractores. Nosotros solemos poner alrededor de tres rodajas de un centímetro por taza.

Usa agua muy caliente y déjalo reposar todo unos 3 minutos.

Té verde con jengibre

El sabor fresco del té verde combina de maravilla con el picante del jengibre.

Existen dos métodos básicos de elaborar el té verde, el chino y el japonés. Mientras que el chino detiene la oxidación de las hojas de té mediante un tueste en una especie de wok, el japonés lo hace mediante vapor.

Los sabores de los tés chinos tienden más a los tostados y terrosos, mientras que los japoneses suelen ser más herbáceos. Puedes atreverte a combinar jengibre con tés verdes de cualquier origen.

Es posible encontrar preparados comerciales de jengibre con té verde, pero puedes atreverte a hacer la combinación perfectamente a tu medida. En este caso intenta evitar los tés verdes de sabor más delicado y, sobre todo, no te pases con el jengibre o se perderán los matices del té.

Jengibre con limón

La infusión de jengibre con limón es un clásico de los inviernos con resfriados.

El limón matiza el picante del jengibre y lo convierte en una bebida más suave y apta para paladares más sensibles. Los cítricos en general combinan bien con el jengibre, puedes sustituir el limón con naranjas o incluso pomelos.

La versión de invierno es, sin duda, la más conocida de esta infusión y lleva miel como edulcorante. Es un remedio muy efectivo para suavizar esas gargantas irritadas por la tos y para despejar las vías respiratorias.

Quizás no es tan popular la versión fría de este brebaje, pero, servida con hielo, la combinación de frutas cítricas y el jengibre resulta tremendamente refrescante.

Té chai

El té chai es una mezcla de varias especias y té negro. Cada receta de té chai incorpora su propia selección de especies, pero el jengibre suele ser un elemento común.

El té chai nació en la India como adaptación a los gustos locales de la costumbre inglesa de tomar té.

Los indios amantes de los sabores intensos le dieron al té un toque picante con la pimienta y el jengibre.  

Jengibre con cúrcuma

La cúrcuma es otra célebre especie india, de hecho, pertenece a la misma família que el jengibre. Su consumo se ha popularizado últimamente más allá de la cocina por sus propiedades anti inflamatorias, anti artríticas y antioxidantes.

Dejando de lado sus propiedades para la salud, la cúrcuma añade sus toques amaderados a la infusión de jengibre y su famoso y potente color amarillo.

infusion de jengibre y curcuma

Jengibre y salud

El uso medicinal del jengibre se remonta a la época antigua, los romanos lo usaban para sanar tumores y defectos del cuerpo, los persas le daban un uso más ocurrente y lo consideraban un potente afrodisíaco.

El jengibre tiene efectos vasodilatadores que abren los vasos sanguíneos y permiten que la sangre fluya más fácilmente. El jengibre se ha usado en varias medicinas tradicionales para tratar problemas relacionados con la digestión, las flatulencias, la fiebre, las náuseas y los vómitos. En el presente, ha sido sujeto de numerosos estudios científicos para determinar sus propiedades.

El jengibre es habitualmente utilizado para paliar las náuseas y los mareos. Estudios como el del British Journal of Anaesthesia analizaron su efectividad para aliviar el mareo, las náuseas matutinas y náuseas inducidas por quimioterapia. (1) El jengibre también es efectivo y seguro en el tratamiento de las náuseas debidas al embarazo aunque todavía existen preguntas sobre las dosis máximas permitidas y sus interacciones (2). Si estás embarazada y buscas remedio para las náuseas, recuerda que no hay nadie mejor que tu médico para asesorarte sobre remedios.

Por otro lado, el jengibre se ha usado tradicionalmente para combatir los efectos de varias afecciones relacionadas con la inflamación. En un estudio de la Universidad de Miami, se detectaron efectos positivos del jengibre en el tratamiento y reducción del dolor proveniente de la osteoartritis. (3) También se han analizado los efectos del jengibre en aliviar los dolores menstruales. (4)

Sé creativa con el jengibre

El jengibre fresco es un ingrediente que te costará poco encontrar en tu verdulería preferida. Añadir un poco en tu infusión favorita le puede dar un giro inesperado y sabroso.

El jengibre combina muy bien con el té verde o incluso con el negro y puede formar la pareja perfecta con un poco de limón o naranja.

Las propiedades del jengibre para reconfortarte son legendarias, añade unas rodajas a tu taza y siente como tu cuerpo se calienta y tu paladar disfruta del estimulante sabor picante de esta planta maravillosa.

Fuentes

  1. https://academic.oup.com/bja/article/84/3/367/264600
  2. https://www.europeanreview.org/wp/wp-content/uploads/1291-1296.pdf
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11710709
  4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22781186

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