¿Té en Argentina?

Argentina es un país tradicionalmente matero y, por qué no, cafetero. A pesar de no producir café más que en las yungas salteñas, esta bebida caliente es muy consumida; de hecho, no hay nada más común que juntarse a tomar un café para conversar con amigos. Entonces ¿de qué hablamos cuando nos referimos al té en Argentina?

Al igual que en otras partes del mundo, el consumo de té ha crecido exponencialmente en los últimos años. Los argentinos han comenzado el camino de la degustación, alejándose un poco del té negro (el único realmente conocido en el país) y de la creencia de que el té se bebe cuando uno se siente mal hacia el conocimiento de otras infusiones y el placer de beberlas.

Pero eso no es todo… ¿Sabías que Argentina produce té? Como lees, no estamos hablando solamente de un aumento del consumo en la población en general sino de un nuevo segmento comercial que está en crecimiento: la producción y exportación de té. Acompáñanos a descubrirlo todo al respecto.

La historia del té en el país

En general, no hay datos concluyentes sobre la historia del té. Esto es algo que solemos comentarte cada vez que abordamos las leyendas que circulan sobre cada variedad.

En este caso particular, se vincula la llegada del té a la Argentina con el arribo de un sacerdote de origen ucraniano al país. Se cree que, en 1923, Tijón Hnatiuk trajo consigo un paquete de semillas de Camellia sinensis.

Los datos, por supuesto, no están comprobados, ya que no existe documentación al respecto. No obstante, cuenta la leyenda que dicha familia fue la primera en sembrar y recolectar hojas del té en Colonia Tres Capones, Misiones.

Lo que sí se sabe es que el cabeza de familia, Vladimiro Hnaiuk recibió en el año 1932 un Diploma de Honor al Pionero por parte del Ministerio de Agricultura, que lo reconocía como la primera persona en plantar té en Argentina.

Plantación de té cerca de Guaraní, Misiones, Argentina. Imagen de Geogast, CC BY 3.0, via Wikimedia Commons

¿Dónde se produce té en Argentina?

La Argentina es el segundo país más grande de América del Sur, por detrás de Brasil, con 2.792.600 km². No obstante, el cultivo del té se concentra en solo dos de sus provincias, específicamente en dos ubicadas en la zona noreste del país.

Misiones es la mayor productora. De hecho, el 95 % de los cultivos de Camellia sinensis se ubican en esta provincia, mientras que le 5 % restante está en Corrientes.

Si nos referimos al territorio de producción, se calcula que en Misiones se explotan alrededor de 38.000 hectáreas, principalmente en Oberá y Campo Viera, y en Corrientes, unas 1.800. Es decir que la producción argentina de té se lleva a cabo en poco menos de 40.000 hectáreas cosechadas.

Cabe destacar que en Misiones hay aproximadamente unos 5.000 productores de té, además de 60 pequeñas y medianas empresas y 5 cooperativas relacionadas. Por otra parte, alrededor de 17.000 hectáreas han recibido la certificación de sustentabilidad que corrobora que la producción se lleva a cabo de manera ambiental y socialmente responsable.

Las variedades de té en Argentina

Debido a la calidez del clima y la gran cantidad de horas de sol al año a las que son sometidas las plantas de Camellia sinensis, se obtienen hojas con una gran riqueza en polifenoles, unas sustancias con actividad antioxidante.

Ahora bien, entre las variedades destaca en primer lugar el té negro (alrededor de unas 80.000 toneladas por año); no obstante, también se produce té verde y té rojo. Lo curioso es que en Argentina, la producción está totalmente mecanizada; es decir que no se lleva a cabo la recolección manual de las hojas sino a través de máquinas.

Así, todo el proceso se ha automatizado: desde la recolección, pasando por el marchitado, el enrulado, la fermentación (cuando es requerida), el secado y el tipificado, hasta el embolsado.

Consumo y exportación

En la actualidad, prácticamente el 90% de la producción del té argentino se exporta, principalmente a los Estados Unidos.

También, se exporta a Chile y Perú, y a varios países europeos, como España, Alemania, Polonia, República Checa y Reino Unido, así como también a Rusia, Malasia e India, además de a otros países cuyas compras no son tan significativas si hablamos de cantidades.

Como ves, Argentina ha dejado de ser un país solamente matero para convertirse en un país exportador de té y más: poco a poco, la sociedad comienza a probar diferentes variedades de infusiones y acercarse a sabores más gourmet.

Si piensas viajar a Argentina, no lo dudes y además de animarte a probar el mate, bebe alguna de las infusiones producidas en el país.

Antonella Grandinetti
Antonella Grandinetti

Redactora creativa todoterreno y mamá por tres. Disfruto leyendo y escribiendo desde artículos hasta novelas. Me apasiona viajar y pasar tiempo soñando despierta con mis peques. Amante del mate y el té.

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