¿Se puede tomar té verde en el embarazo?

Parece que el té verde es la nueva poción mágica para mejorar la salud. Ayuda a perder peso, está cargada de antioxidantes y es deliciosa; entonces, ¿se puede beber té verde en el embarazo?

A simple vista, todo parecerían ser ventajas. Sin embargo, como bien sabes, durante la gestación algunas bebidas y comidas que, habitualmente, son saludables y no generan molestias, pueden estar desaconsejadas. Por este motivo, analizaremos a continuación qué sucede con el té verde en el embarazo.

¿Qué es el té verde?

Al igual que las otras variedades de té, se elabora con las hojas de la planta Camellia sinensis. No obstante, en este caso particular hablamos de un té mínimamente oxidado, es decir, que durante su elaboración, el proceso natural de oxidación se ha detenido rápidamente eliminando la humedad de las hojas.

Al secarse de manera rápida después de la recolección, las hojas no tienen casi tiempo de oxidarse y, por ende, se mantienen los aceites esenciales y todas las propiedades existentes en las hojas de la planta del té. Otra consecuencia es que también se alteran menos los compuestos aromáticos, por eso a veces se dice que el té verde sabe “más natural” que el té negro.

mujer sujetando una taza de matcha latte

El té verde en el embarazo: vigilar con la cafeína

Cuando hablamos de tés, generalmente mencionamos la teína. Sin embargo, cabe destacar que cafeína y teína son sinónimos. Se trata de la misma sustancia cuyo nombre varía según la bebida en la que se presente.

De cualquier manera, es bueno recordar que la teína o cafeína es un estimulante que, según datos de la American Pregnancy Association (1), aumenta la presión de la sangre, del ritmo cardíaco y, también, de la frecuencia de la con la que necesitamos orinar. De esta manera, podría llegar a causar una deshidratación y generar efectos indeseados durante la gestación.

¿Sabías que el bebé no tiene un organismo preparado para gestionar la cafeína? Por este motivo, se recomienda siempre la reducción de su ingesta diaria. Eso sí, ten en cuenta que la cafeína o teína no está solamente presente en el café y el té, sino también en los refrescos, el guaraná, la yerba mate y ¡el chocolate!, entre otros productos.

La misma asociación que hemos citado anteriormente señala que el consumo recomendado es de menos de 200 mg por día en el caso de las mujeres embarazadas. Pero ¿por qué?

Sencillamente, porque diferentes investigaciones han encontrado que un consumo superior a este límite se asocia a un aumento del riesgo de parto prematuro, abortos involuntarios y nacimiento de bebés con menor peso.

En el caso particular del té verde, como ya hemos visto cuando realizamos nuestro ranking de cafeína en tés, una taza aporta alrededor de entre 25 y 29 mg (2); con lo cual, su consumo moderado se consideraría dentro del rango permitido.

Otras razones: impacto sobre el ácido fólico

Más allá de tomar conciencia de la cantidad de cafeína que bebes durante la gestación, es importante considerar otros factores. Si bien no hay estudios concluyentes al respecto, se cree que el té verde podría dificultar la absorción de ácido fólico.

Específicamente una investigación del año 2012 (3, 4) encontró que las catequinas presentes en el té podrían reducir la biodisponibilidad del ácido fólico. Esto debería considerarse ya que la deficiencia de ácido fólico aumenta el riesgo de espina bífida en bebés, una condición que implica un defecto del tubo neural y que puede ocasionar discapacidades mentales y físicas que van de leves a graves (5).

Los investigadores analizaron 518 casos de espina bífida. Los resultados señalaron que existía un aumento del riesgo de esta enfermedad entre aquellas mujeres con una ingesta total de ácido fólico superior a 400 μg y un consumo de té de 3 tazas o más por día.

Así, si bien los datos no son específicos para el té verde, se reforzaría la recomendación de una ingesta moderada para minimizar las posibles interacciones de las catequinas con el ácido fólico y de la cafeína con el organismo del bebé.

En definitiva: ¿se puede beber té verde en el embarazo?

Sobre la base de lo analizado, es posible beber esta infusión durante el embarazo siempre y cuando se mantenga la moderación. Eso sí, no es el mejor momento para tomar esta bebida. Te recomendamos pues, reducir el consumo de tés en general y sustituirlos por infusiones herbales. Si eres una lectora habitual, sabrás que el mundo de las tisanas es tremendamente rico y que hay muchísimas opciones para tomar infusiones que no contengan nada de cafeína. 

Hemos consultado el sitio web E-lactancia (6) y hemos encontrado que se le asigna un riesgo bajo al consumo de té verde durante la lactancia. Esa web especializada explica que su consumo durante el embarazo y el amamantamiento debería ser mínimo, ya que existen casos de contaminación del té con cadmio, aluminio, plomo, manganeso y otros contaminantes.

Nuestra recomendación es que consultes con tu médico obstetra antes de quedar embarazada para determinar si puedes continuar bebiendo té verde regularmente. 

Por otro lado, recuerda que se aconseja iniciar la ingesta de ácido fólico 3 meses antes de buscar el embarazo para minimizar los riesgos de espina bífida del bebé. Habla con tu médico sobre tus dudas respecto del té verde en el embarazo.

Fuentes:

  1. https://americanpregnancy.org/es/is-it-safe/caffeine-and-pregnancy/
  2. https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/nutrition-and-healthy-eating/in-depth/caffeine/art-20049372
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4557736/
  4. https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/spinabifida/facts.html
  5. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4557736/
  6. http://www.e-lactancia.org/breastfeeding/white-tea/synonym/
Antonella Grandinetti
Antonella Grandinetti

Redactora creativa todoterreno y mamá por tres. Disfruto leyendo y escribiendo desde artículos hasta novelas. Me apasiona viajar y pasar tiempo soñando despierta con mis peques. Amante del mate y el té.

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