Infusionismo
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Infusionar té en frío: el método

infusionar en frio

No es indispensable calentar agua para disfrutar de un buen té. Existe un método de preparación que permite infusionar en frío el té y conseguir resultados realmente interesantes. Te explicamos cómo hacerlo.

La tradición de infusionar en frío proviene de Japón, donde se lleva a cabo desde hace cientos de años. Es una experiencia diferente, más larga, pero sumamente satisfactoria. El resultado es maravilloso y muy recomendado cuando buscas una infusión que conserve todos sus beneficios, aromas y sabores.

Cómo infusionar té en frío

Preparar té sin agua caliente es un proceso que requiere paciencia ya que puede llevar desde varias horas hasta un reposo de toda la noche ¡o incluso más!. Para obtener los mejores resultados, sigue nuestros consejos.

El método es el siguiente.

  1. Utiliza cantidades de té alrededor de 4 bolsitas / 4 cucharadas soperas de té por litro. Puedes ajustar la cantidad en función de la variedad de té que uses y de tus preferencias de intensidad den el sabor.  
  2. Coloca el agua a temperatura ambiente en un recipiente grande y abierto. Un bote o una jarra de vidrio es ideal. Dado que infusionar té en frío es un proceso lento, lo normal es que no hablemos de tazas, prepara un litro de agua.
  3. Introduce el té en el agua y deja el recipiente en la cocina. Déjalo destapado para que se airee.
  4. Tómatelo con calma. La maceración debe durar un mínimo de 3 horas (para algunos tés verdes), aunque la gran mayoría de tipos de té requerirán más bien 8. Te recomendamos que prepares el té la noche anterior y lo pruebes cuando despiertes. Cuantas más horas repose, mayor será la intensidad de la infusión.

Trucos para conseguir una buena infusión en frío

Escoge un té de calidad

La materia prima en este caso es aún más importante que cuando preparas té con el método tradicional. Para obtener una infusión realmente aromática y con buen sabor debes utilizar un té de calidad, cuyos compuestos puedan ser extraídos sin necesidad de altas temperaturas. Por supuesto, puedes utilizar tanto hojas de té como bolsas de té, según tu conveniencia.

En cuanto a las variedades, todos los tés pueden infusionarse en frío pero debes tomar en consideración que esta clase de preparación variará su sabor, color y aroma. Así, si habitualmente tomas té verde o negro y decides prepararlo en frío, notarás que son más suaves y poseen una menor astringencia. Si por el contrario, preparas un té blanco de esta forma, podrás apreciar mejor su pinceladas florales o frutales.

Presta atención al agua

Quizá parezca que el agua no tiene importancia pero la tiene, y mucha. Al fin y al cabo, una infusión es básicamente agua con extractos de las hojas infusionadas. Te aconsejamos utilizar la mejor agua que tengas a tu disposición.

Como puedes suponer, también puedes llevar a cabo este proceso con agua del grifo pero ten en cuenta que afectará sin duda al sabor final de tu infusión fría.

Adáptate a cada té

Infusionar en frío requiere paciencia y meticulosidad. La cantidad de horas que deberás infusionar tu té dependerán de la clase que hayas escogido.

Mientras los tés verdes pueden infusionarse en frío durante de 2 a 8 horas, otros, como el té blanco o negro sabrán mejor cuando los dejes reposar al menos 8 horas. El té Oolong, el Pu-erh y los “tés” de hierbas requieren mayor tiempo de infusión en frío, rondando las 10 horas e incluso, más (hasta 14).

Elige el contenedor adecuado

El recipiente para infusionar también tiene un rol de importancia. Lo ideal es que sea un contenedor abierto, que permita respirar a la infusión. Evita cualquier material que, como el plástico, pueda imprimir algún tipo de sabor a la infusión. Lo más recomendable es un pote grande o una jarra de vidrio.

¿En la nevera o al aire libre?

Particularmente, te recomendamos infusionar en frío sin utilizar la nevera. De esta manera, evitarás que tu infusión absorba aromas de la nevera que puedan afectar la experiencia final.

método de infusión en frío

Sabor y propiedades de la infusión fría

La temperatura de agua juega un papel importante en la forma en la que los compuestos de las hojas de té se extraen. Esto tiene efectos importantes en cómo se desarrollan los sabores y algunas sustancias.

El té infusionado en frío tiene un sabor mucho más sutil y suave, incluso si usas tés intensos como los negros o si lo dejas infusionar durante varias horas. Los componentes responsables de los sabores amargos y la astringencia se extraen en menor proporción con la temperatura baja.

Es muy probable que descubras nuevas perspectivas de tu té favorito si lo degustas después de usar este método de infusión. El calor cambia la composición del té, minimizando determinados toques de sabor que sí son apreciables en las infusiones en frío. De esta manera, disfrutarás de tés suaves, ligeros en la boca, con aromas y sabores más frutales y florales que en caliente.

Otro factor en el que la temperatura influye es en la extracción de los alcaloides de la hoja de té. El más famoso de ellos es la cafeína.

Los tés infusionados en frío tienen una menor concentración de cafeína. Si eres sensible a ella, puede ser una buena forma de restringirla. 

Por otra parte, como ya hemos señalado, la infusión fría contendría mayor cantidad de antioxidantes, siendo entonces beneficiosa para prevenir enfermedades como el cáncer (1).

Ventajas de infusionar en frío

Infusionar en frío lleva tiempo. Está claro que no vas a usar este método para preparar tu taza de té del desayuno. Sin embargo, tiene algunas ventajas interesantes.

  1. Descubrirás nuevos sabores. Al utilizar agua caliente, cocinas las hojas de té (o la bolsa de té) y, de esta manera, cambia su estructura y su sabor. En cambio, al utilizar agua fría, obtendrás un té sutil y ligero, perfecto para beber a cualquier hora del día.
  2. El resultado será bueno. Mientras que si usas agua demasiado caliente para preparar té puedes volverlo demasiado amargo debido a los excesivos taninos, el resultado de infusionar en frío será bueno. No hay margen para estropearlo.
  3. Es rico en antioxidantes. Tras varias horas de infusionado, se libera una mayor cantidad de antioxidantes que utilizando la técnica en caliente. Recordemos que los antioxidantes son moléculas que luchan contra los radicales libres, ayudando a prevenir el envejecimiento prematuro y la aparición de enfermedades crónicas (2).
  4. Un té con menos cafeína. Infusionar en frío libera menor cantidad de cafeína, siendo ideal para reducir el consumo de esta sustancia que, consumida en grandes dosis, podría aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares (3).
  5. Es tremendamente simple. Siguiendo los consejos y pasos descritos anteriormente, no deberías tener ningún problema en obtener una infusión con un sabor delicioso.
  6. No gastas energía. Ya que no necesitas hervir agua.


Infusionar en frío tiene muchísimas ventajas para tu salud, tu bolsillo, el medioambiente y tu paladar. No esperes más y prueba esta alternativa de disfrutar el té.


Fuentes:

  1. https://www.cancer.gov/about-cancer/causes-prevention/risk/diet/antioxidants-fact-sheet
  2. https://nccih.nih.gov/health/antioxidants/introduction.htm
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16507475

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