Las infusiones digestivas menos conocidas y más efectivas

Los problemas de digestión son muy habituales y a menudo los tratamos con las mismas infusiones de siempre. Si te funcionan, ¡fantástico! No pretendemos hacerte cambiar.

Sin embargo, el mundo de las infusiones es tremendamente rico y existen también infusiones digestivas más allá de las típicas manzanillas, mentas e hinojos. Hoy, queremos presentarte una serie de infusiones para la digestión que probablemente no conozcas.

Las otras infusiones digestivas

No hay nada más normal que escuchar la recomendación de tomar una tacita de alguna infusión si tienes problemas digestivos para sentirte mejor. Las opciones son múltiples: manzanilla, menta-poleo, hinojo, regaliz, tomillo, romero… Todas ellas tienen propiedades para tratar distintos síntomas como indigestión, gases o acidez.

Hoy, te presentamos otras buenas opciones, quizá menos conocidas, para mejorar los malestares estomacales y de todo el sistema digestivo.

Té verde

El té verde es famoso, principalmente, por sus efectos positivos como complemento en las dietas para perder peso, pero también por sus componentes polifenólicos, entre los que destacan las catequinas. Estas tienen probadas propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antibacterianas.

Por este motivo, la medicina natural recomienda beber té verde cuando se padecen diferentes trastornos digestivos, como la diarrea. Se cree que sus catequinas ayudarían a combatir las bacterias que provocan la enfermedad. Además, su efecto antiinflamatorio permite aliviar la hinchazón provocada por una gran comilona y evitar así la producción de gases.

Finalmente, esta publicación de la Universidad de Hong Kong, apunta que las catequinas se absorben en el tracto intestinal, previniendo así los trastornos gastrointestinales (1).

Té negro

Durante los últimos años, se recomendó evitar la ingesta de té negro cuando teníamos molestias digestivas al creerse que podría acentuarlas. Sin embargo, las abuelas que aconsejaban un tecito caliente ante estas afecciones tenían razón.

Una investigación de la Universidad de California (2) concluyó que el té negro tiene efectos prebióticos, es decir que induce el crecimiento de microorganismos necesarios para la buena salud intestinal. De esta manera, beber un té negro favorece la recomposición de la microbiota frente a episodios diarreicos.

Rooibos

El mal llamado té rooibos, porque se elabora a partir de las hojas del Aspalathus linearis y no de las del arbusto del té, la Camellia sinensis, tiene propiedades que hacen que se use como remedio en la medicina popular sudafricana. Entre ellas, destacan propiedades antiespasmódicas (3) que calman los malestares digestivos como las flatulencias, las náuseas, la diarrea y los cólicos.

tetera transparente con infusión

Infusión de raíz de genciana

Proveniente de la familia de las Gentianaceae, la raíz de genciana se utiliza desde hace muchísimos años como estimulante digestivo para abrir el apetito y también, para tratar toda clase de malestares digestivos.

Un artículo publicado en la revista científica Molecules (4) señala que los iridoides de esta raíz, es decir sus compuestos amargos, serían los responsables de aumentar la producción de ácidos digestivos, mejorando así la digestión.

Compra esta raíz a granel en tu herboristería de confianza y prepara tu infusión con 2 gramos de la misma (alrededor de 1/2 cucharadita de té) por cada taza de agua hirviendo. Deja reposar 5 minutos y disfruta.

Infusión de raíz de angélica

La raíz de angélica se obtiene de una planta de flores perteneciente a la familia Apiaceae. Su infusión de sabor terroso es recomendada por la medicina tradicional para mejorar la digestión ya que sus polisacáridos protegen contra el daño, previniendo, por ejemplo, las úlceras (5).

En este caso, puedes elaborar esta infusión en casa utilizando 14 gramos de raíz de Angélica (alrededor de una cucharada sopera) por cada taza de agua hervida. Luego, debería reposar 8 minutos. Cuela y bebe.

Infusión de senna

La senna pertenece a la familia Fabaceae que agrupa más de 250 especies. En este caso, hablamos específicamente de la Senna alexandrina, también llamada Cassia angustifolia. Sus hojas contienen senósidos, unas sustancias que promueven los movimientos intestinales, favoreciendo la eliminación de los desperdicios y previniendo el estreñimiento (6).

Esta infusión se prepara incorporando 4 gramos de hojas secas de senna en una taza de agua hervida. Se deja reposar 7 minutos y se cuela, antes de beber.

Infusión de raíz de malvavisco

¿A que suena bien? Esta raíz proviene de la planta Althaea officinalis y también se la conoce como hierba cañamera. Su uso se debe a su contenido de mucílago, una sustancia que estimula la acción de las células que segregan sustancias protectoras gástricas, ayudando a proteger así el estómago (7).

Por otra parte, al ingerir esta infusión también aumentas tu consumo de antioxidantes. En este caso, este componente disminuye la histamina que genera inflamación. Sin duda, se trata de una buena opción para proteger contra úlceras estomacales (8).

Prepárala infusionando 14 gramos de raíz de malvavisco por cada taza de agua hervida y deja reposar 10 minutos. Cuela y bebe para beneficiarte de sus propiedades.

Como ves, el mundo de las infusiones es increíblemente rico e incluye también muchos remedios menos conocidos que las tradicionales manzanillas, mentas y poleos. En el blog, hemos tratado muchas de ellas y puedes encontrar remedios que pueden ayudarte a mejorar diferentes molestias digestivas, como náuseas, inflamación, estreñimiento, indigestión y diarrea, entre otras. No dudes en consultarlos para obtener más recomendaciones.

Fuentes:

  1. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15464031
  2. https://www.sciencedaily.com/releases/2017/10/171004084903.htm
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17076689
  4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6331849/
  5. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1332197/
  6. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4656611/
  7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19799989
  8. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4518423/
Antonella Grandinetti
Antonella Grandinetti

Redactora creativa todoterreno y mamá por tres. Disfruto leyendo y escribiendo desde artículos hasta novelas. Me apasiona viajar y pasar tiempo soñando despierta con mis peques. Amante del mate y el té.

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