Todas las propiedades del café para tu salud

El café es una de las bebidas más consumidas del mundo, por detrás del té, claro, que ocupa el segundo lugar tras el agua. Ahora bien, mucho se habla sobre los problemas que beber exceso de café podrían generar pero ¿cuáles son las propiedades del café para la salud?

Ese es el tema que queremos abordar hoy porque el café no es solamente reconfortante y estimulante: es, también, una bebida que brinda diferentes beneficios a nuestro organismo. ¿Los descubrimos?

Beneficios del café para la salud

A lo largo de la historia, las opiniones sobre los beneficios del consumo de café han sido bastante controvertidas, principalmente debido a su contenido de cafeína. Sin embargo, en la actualidad, diferentes estudios han señalado que existen efectos positivos que se pueden aprovechar con un consumo moderado.

Aporta vitamina C

El aporte de vitamina C del café puede diferir entre variedades pero, en general, se trata de un componente que está presente en dosis más que interesantes (3). Recordemos que los seres humanos no podemos sintetizarla por nosotros mismos y, por lo tanto, debemos adquirirla a través de los alimentos.

La vitamina C (4) es necesaria para llevar a cabo diferentes procesos, como la síntesis de colágeno, el metabolismo de las proteínas, la función inmunológica (aumentando las defensas y previniendo resfriados, gripes y dolores de garganta, por ejemplo) y la absorción de hierro. Además, actúa como antioxidante, previniendo el daño oxidativo que causan los radicales libres, y permite regenerar otros antioxidantes del cuerpo, como el alfa-tocoferol.

Prevendría el desarrollo de la diabetes

Una estudio publicado en la revista científica Planta Médica señaló que el consumo moderado de café ayudaría a prevenir el desarrollo de la diabetes mellitus de clase II. Si bien no se conoce exactamente cómo actuaría, se cree que conseguiría la regulación del azúcar en sangre al reducir la sensibilidad a la insulina (5, 6), por supuesto si se bebe sin azúcar. Debe seguir investigándose para concretar esta propiedad.

café saliendo disparado de una taza

Es estimulante

Sin dudas, este es el beneficio más extendido y por el que muchos de nosotros bebemos café: para obtener una dosis extra de energía.

Su efecto estimulante se debe a la cafeína, una sustancia que actúa sobre el cerebro bloqueando el neurotransmisor adenosina. Así, aumenta a su vez las sustancias (la dopamina y la norepinefrina) que se encargan de acelerar la actividad cerebral (7).

Mejoraría la memoria

En el año 2016, los investigadores realizaron un ensayo clínico en adultos jóvenes y descubrieron que el consumo de café mejoraba la memoria y el estado de ánimo durante el momento del día en el que estaban más faltos de energía. Lo mismo sucedió con sus tiempos de reacción y la respuesta cognitiva en general (8).

Protegería el hígado

Los científicos han asociado el consumo moderado de café a una mejora de determinadas enzimas hepáticas. El mismo estudio observó que los participantes con enfermedades hepáticas preexistentes que bebían 2 o más tazas al día exhibían un menor riesgo de fibrosis y cirrosis así como una reducción de la mortalidad (9).

Ayudaría a perder peso

En la actualidad, se promociona al café como un buen aliado de las dietas para adelgazar pero ¿hay algo de cierto en esto? Se cree que la cafeína actuaría sobre el metabolismo, acelerándolo y, por ende, ayudando en la quema de grasas.

Un artículo de Harvard University explica que existen estudios señalando una pérdida moderada de grasa frente al consumo de 4 o más tazas de café por día (10). Sería cuestión de evaluar si este beneficio supera los posibles riesgos de una ingestión elevada.

(10) 

El origen del café

Esta bebida se elabora con los granos tostados y molidos de los frutos del cafeto, la planta del café que es originaria de África, específicamente de Etiopía (1).

Si bien la historia no está bien documentada , se cree que su origen se remonta hace cientos de años a la provincia de Kaffa, en pleno Cuerno de África.

Los relatos que pasan de boca en boca cuentan que el descubrimiento estuvo en manos de un pastor de cabras quien, asombrado por el comportamiento de las cabras tras haber mascado el fruto del cafeto, decidió consumirlo él también.

Más allá de esta leyenda, está comprobado que los esclavos que llegaban a Yemen y Arabia consumían habitualmente estos frutos y, de hecho, en esas tierras ya se cultivaba el café allá por el siglo XV, y se servía en los establecimientos cercanos a la Meca. Sin embargo, como esos sitios se convirtieron en centros de actividad política, fueron clausurados aunque, de una u otra manera, siempre resurgían y se continuaba el consumo de café.

En el siglo XVI, los holandeses se llevaron granos de café y comenzaron su cultivo en invernaderos. Había comenzado la expansión del café en Europa… y también en Asia, ya que comenzaron a cultivarlo en la India y, luego, lo llevaron a Indonesia. Así, con el tiempo, estas colonias se convertirían en los primeros exportadores de café a Europa de la mano de los comerciantes venecianos.

El café llegó a Europa más o menos en el mismo momento en que comenzaba a popularizarse el consumo de chocolate caliente, traído de América, y el .

¿Una curiosidad? El primer establecimiento que sirvió café en toda Europa se encuentra, a día de hoy, todavía abierto y fue el Caffè Florian, ubicado en la famosa Plaza San Marcos de Venecia.

Poco a poco, el consumo de café comenzó a extenderse a lo largo y ancho del planeta, llegando a Norteamérica sobre el año 1668 y popularizándose, principalmente, en Nueva York.

En el siglo XVIII, ya era posible encontrar cultivos de café en América y, de ahí en más, es fácil imaginar la historia. Su sabor fuerte y amargo conquistó el paladar de muchas personas y nacieron, también, opciones más dulces, suaves y cremosas: ¡todas las que conocemos hoy en día! (2)

Volviendo al tema principal para terminar, beber café puede ser bueno para nuestra salud, siempre y cuando lo hagamos de manera moderada y consciente. Como cualquier otro alimento, el exceso podría tener repercusiones negativas para la salud. En este caso en particular, insomnio o problemas para conciliar el sueño, aumento de la tensión sanguínea y otros malestares asociados al consumo de cafeína (11).

Como siempre, si tienes dudas de cuánto café debes tomar, consulta con un especialista médico de tu elección.

Fuentes:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Caf%C3%A9
  2. http://www.ico.org/ES/coffee_storyc.asp
  3. https://fdc.nal.usda.gov/fdc-app.html#/food-details/424180/nutrients
  4. https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminC-HealthProfessional/
  5. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28675917/
  6. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5192567/
  7. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26677204/
  8. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27895607/
  9. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4862107/
  10. https://www.hsph.harvard.edu/news/hsph-in-the-news/four-cups-of-coffee-modest-loss-of-body-fat/
  11. https://fundaciondelcorazon.com/corazon-facil/blog-impulso-vital/2320-iperjudica-la-cafeina-nuestra-salud.html
Antonella Grandinetti
Antonella Grandinetti

Redactora creativa todoterreno y mamá por tres. Disfruto leyendo y escribiendo desde artículos hasta novelas. Me apasiona viajar y pasar tiempo soñando despierta con mis peques. Amante del mate y el té.

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